lunes, 11 de marzo de 2019


La resaca después del 8M y la métafora del Gollum 
Susana M. Martínez Cruz.


Tres días después de la conmemoración del ahora llamado 8M  y del llamado a un paro local nacional e internacional para conmemorar el día internacional de la mujer. Día en el que las calles se llenaron de colores morados y verdes como símbolos de las luchas reivindicativas de estos momentos, de un llamado a la tan mentada sororidad entre nosotras, de nombrar a las que ya no están, a las que nos fueron arrancadas, día de recordar que podemos votar, estudiar, escribir, decir lo que pensamos gracias al trabajo de otras mujeres que abrieron y lucharon por estos mismos derechos que ahora tenemos, pues parece que igual que otras muchas celebraciones, a muchas ya se les olvidó y  se les pasó la emoción.
Regresamos  nuevamente --y me incluyo – a esas trincheras tan propias o apropiadas,  casi siempre virtuales desde donde lo que parece que más pre-ocupa es cuestionar y denostar el trabajo de las demás, en la lucha sin fin por el poder. Ese poder que parece que de un momento a otro, nos vuelve locos a todos y nos convierte  a muchas en ese personaje de la tierra media del señor de los anillos,  Smeágol, alguna vez un hobbit, quien víctima de su propia avaricia y del deseo conspicuo de poseer el anillo, se convierte en un ser perdido por esa mezquindad y egoísmo de poseer.

Al igual que a Smeágol convertido ya en Gollum, veo en el movimiento feminista chiapaneco actual, la conversión de otroras figuras políticas, o sujetos políticos femeninos[1], transformados en ese ser mezquino y obstinado con tener la razón y a su “precios” es decir, el anillo, que representa el poder por cuotas y luchas de poder y por el cual se cuestiona, se  lapida, se critica, se pelea,  se señala, en fin, que cayendo en las propias trampas y en lo que se ha luchado frente al sistema que es la violencia hacia las mujeres, finalmente estos Gollums realizan estos actos  simbólicos en contra de sus  hermanas, compañeras de lucha y disidencias  por cuotas y luchas de poder.
Considero que más allá de cuestionar o  bandalizar a través de pintas, marchas, llegar a ostentar puestos y alcanzar o romper el techo de cristal, se debe pensar pese a las diferencias ideológicas que tengamos,  en el movimiento feminista actual, como un proyecto emancipatorio desde lo social, lo político, lo cultural y lo personal. Porque finalmente nuestro objetivo en común es la lucha contra esta violencia patriarcal, bueno, ya no solo patriarcal, esta violencia sistemática sobre nosotras y sobre todos.
Sin dejar de lado  algo que particularmente para mi es importante y siempre hago notar, y es la cuestión de clase, etnia y género, eso que nos gusta nombrar como insterseccionalidad.
En fin… que este 8M después de la resaca, celebro también mi toma de conciencia, el quitarme del rostro y de la mente la venda que llevé por muchos años y que agradezco infinitamente a todas esas maestras , compañeras, amigas de lucha. Desde aquí mi reconocimiento y agradecimiento en particular a la Doctora Mercedes Olivera,  a la Doctora Teresa Ramos Maza, a la Doctora Inés Castro Apreza y a mi querida Julieta. Mujeres incansables quienes con su ejemplo y trabajo han sido los pilares de mi orientación feminista.


[1] El sujeto político femenino entendido como la necesidad actual de que la-s mujer-es tomen el papel que les corresponde dentro de la lucha feminista, dejando de lado las deconstrucciones actuales que se han hecho a partir de la cuarta ola, y en términos conceptuales a través de los planteamientos de Judith Butler. Cabe destacar en ese sentido que no se trata simplemente de dejar de lado todas esas otras disidencias, sino dar el justo lugar que corresponde a cada quien.

martes, 5 de marzo de 2019


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El negro de Whatsapp.  Del  microracismo  convertido en meme y la broma como acto siniestro del racismo.


Susana Margarita Martínez Cruz[1].

Quienes me conocen sabrán  mi afinidad no solo intelectual, sino afectiva y personal con respecto a las cuestiones de etnia, raza y género, eso a lo que lxs académicxs les gusta llamar interseccionalidad. Esta afinidad proviene en un primer momento por el contexto en el que nací y crecí.  La ciudad de San Cristóbal dentro de una familia originaria de ese mismo lugar, de esas que no solo academicxs, sino la gente en general suelen llamar coletas[2] aunado a eso, el hecho de haber estado formado una familia y tener dos hijas con extranjero de origen nigeriano, a los que se les suele denominar “negros”.  Estas dos situaciones me han hecho tomar conciencia de muchas cosas que para los ojos de los otros parecen no suceder o simplemente están invisibilizadas porque también me he dado cuenta, que además de la subjetividades, tiene que pasar por la experiencia para poder comprender de mejor manera muchos hechos de la vida cotidiana que se naturalizan.

Para quienes no conocen o no han visto al negro de whatsapp,  se trata de una imagen que circula en redes sociales a través de videos o memes en los que el rostro y torso con una camiseta verde  un hombre negro de origen afro desconocido, aparece y cuando se le da click en la foto, aparece la imagen completa con el resto del cuerpo desnudo y con un pene de un largo exagerado, que pareciera ser un montaje.   

Además de pasar por un tipo de broma inocente con connotación sexual, ligada al imaginario con respecto a la virilidad y rasgos físicos sexualizados que se tienen sobre los cuerpos de mujeres y hombres africanos, particularmente de todos aquellos subsaharianos. El meme del negro del whatsapp como se le conoce, también es una muestra de esos micro racismos cotidianos casi invisibles y naturalizados que circulan todos los días y a todos momentos, no solamente en un contexto particular sino que debido al momento en que vivimos, también se globalizan o en lenguaje especializado del ciberespacio, se viraliza.

El microracismo de acuerdo a (Sanz, 2018) tiene sus orígenes en  el trabajo de dos psicólogos sociales, Samuel L. Gaertner y John F. Dovidio, quienes en 1986 acuñaron el término de racismo aversivo para definir el racismo de quienes no se consideran racistas y que ha derivado en lo que se conoce ahora como microracismos, cuya característica principal es la sutileza, es decir, se trata de pequeños gestos cotidianos que perpetúan silenciosamente la violencia racial, que pueden ir desde estas inocentes bromas, apelativos de “cariño”, referencias o comparaciones con ciertas actitudes o grupos específicos, etc. cuya agresión es igual de violenta o perversa que los otros tipos de agresiones físicas o verbales.


Es por ello que en esta ocasión he decidido escribir sobre el famoso “negro del Whatsapp” personaje que se viralizó  desde 2017 en forma de meme[3], a propósito de lo que me sucedió esta mañana cuando caminaba de camino a la escuela con mi hija de catorce años, como todas las mañanas salimos alrededor de las 7:40  a.m hacia la escuela en la que estudia que nos queda muy cerca de casa.
Íbamos como siempre caminando con toda tranquilidad, esta vez en silencio porque mi hija iba molesta por mi comentario de la noche anterior sobre su consumo excesivo de galletas, en esta ocasión ella llevaba el cabello suelto, debo decir también que afortunadamente tienen una gran cabellera la cual ha decidido mantenerla larga.
Esto que pasaría completamente desapercibido para muchxs, pero no en este caso, ya que al ser afrodescendiente, su cabello tiene muchas más características afro que mías y  que se funden en una hermosa y gran melena de color negro llena de risos algunos gruesos y delgados mezcla del cabello rizado de su padre y mi cabello lacio, son así  risos insumisos, inquietos y  rebeldes, tal como su carácter ahora justo en esta edad adolescente y que cuando lo lleva suelto siempre llama la atención.

Así íbamos cuando casi al doblar a la esquina de nuestra casa, se encuentra justo una casa antigua en remodelación, como muchas otras del barrio que están siendo reconstruidas o remodeladas gracias a los efectos de la gentrificación que han sufrido muchos espacios de esta ciudad. Como toda construcción o remodelación, había un grupo de trabajadores, albañiles, todos hombres, jóvenes probablemente no mayores de treinta años.

Tengo que reconocer que afortunadamente en los últimos años no he tenido ningún incidente con ellos, desde que siempre existe no solamente el estereotipo sino la confirmación a través de otras experiencias de mujeres, que es este gremio uno de los que más nos acosan en la calle.

Esta vez no había sido, así, saludamos y pasamos muy tranquilamente hasta que uno de ellos,  luego de que pasáramos gritó: ¡“El negro de whatsaap”!  obviamente en referencia a mi hija y a mi, ya que luego de esto, surgieron las risas cínicas y burlonas, por lo que me di la vuelta e iba ir directamente a reclamar pero preferí no hacerlo para no ponernos en riesgo ya que era yo contra seis tipos y mi hija.

Doblando la esquina, me di cuenta que mi hija también se había percatado que esa “inocente” frase no había sido tan inocente y que había sido una ofensa hacia nosotras, aunque no me lo expresó en ese momento, era obvia su molestia. Entonces  exclamé con mucho enojo y coraje en voz alta: ¡son unos idiotas, voy a regresar a reclamarles”, a lo que mi hija respondió: “¡Déjalos mamá, no te rebajes a su nivel”! 

Después del incidente, seguimos caminando en silencio, hasta llegar a su escuela y despedirnos, y en todo el camino de regreso a casa, fui pensando en cómo estos microracismos son tan cotidianos e imperceptibles, pero que están ahí latentes y que la gran mayoría de veces te percatas de ellos, al momento en que ya no se trata de los otros, sino que te toca a ti, o toca a la persona de forma individual. Entonces como no podía descargar mi enojo y coraje porque cuando pasé ellos ya no estaban, como buena ociosa de las redes sociales, decidí hacer pública mi molestia a través del siguiente post: “En modo: martes por la mañana teniendo que tolerar insultos “invisibles” racistas y misóginos”. Entonces mi hermana me envío  un mensaje para saber lo que pasaba y se lo conté tal y como había sucedido a lo que literalmente respondio con risas para luego señalar: “¿y eso que tiene que ver? ¿pero que tiene que ver ese insulto? ¡ese es un insulto tonto!  Para luego  acotar: “Recuerda que tu le das el valor de las cosas que te dicen. La neta ahí si le hubiera gritado: ¡ psss tus complejos pendejo!.

Más tarde platicando con otro amigo, me preguntó que qué  estaba haciendo en ese momento y cuando le dije mis planes de escribir esta nota, su respuesta fue: “¿y en dónde está la discriminación? Utilizar los tópicos puede ser de mal gusto pero no veo la actitud racista o xenófoba”

La lectura que hago de ambos comentarios de personas tan cercanas a mi, quienes conocen de manera personal la historia de mi vida y mis vínculos con cuestiones de etnia, clase y género particularmente mi cercanía por familia con la afrodescendencia, y que aún así cuestionan el porqué de mi malestar, es que como sociedad seguimos con la venda en los ojos sobre el racismo y los microracismos que de manera cotidiana se viven todos los días, son estos pequeños actos de violencia tan invisibilizados particularmente a través de una forma cómica y de la broma como un acto de diversión y no como un acto de violencia, lo que los hacen aún más grave, y obvio, no se perciben, hasta que no es a través de la experiencia personal, la experiencia vivida.

Franz Fannon, señalaba, una sociedad es racista o no lo es, no existen grados de racismo. Disiento un poco con esta aseveración, porque creo que si existen grados de racismo porque se entremezclan con la etnia, el género y la clase social, particularmente con esta última. 

Estos microracismos de los que muchas personas en la sociedad son  objeto y me incluyo, tienen que ver más allá de una cuestión biológica con cuestiones de índole cultural y que también se esconden tras la máscara de lo políticamente correcto, tal como continuamente nos sucede a nosotras, a mis hijas y a mi, bajo frases como: “¡qué bonito cabello, ¿lo puedo tocar?! ¡qué suave!  
En referencia a la idea de que por ser un cabello rizado afro su textura debería ser tosca, o bien, cuando me ven a mi “blanca” y a mis hijas “de color” me dicen: ¡qué bonitas tus hijas, yo siempre quise tener una así!  O ¿qué se siente estar con un negro?  O bien ese eufemismo de tratar de morenos o morenitos para hacer ver menos visible la negritud, no poder nombrarla con nombre y apellido.  Trae a cuenta muchas de nuestras actitudes racistas invisibilizadas y de las que ahora doy cuenta porque tengo la claridad no solo en conceptos sino como lo digo en párrafos anteriores, en base a la experiencia personal, del cómo te ven los otros como una persona racializada no biológicamente pero sí cultural y socialmente.

Referencias consultadas:
García Martínez, Carlos. (2018) “¿Y tú porqué eres negro?” Reseña. Laocoonte. Revista de estética y teoría de las artes. No. 6. 2018.
Sanz, Laura. (2018). “Micro racismo. El poder brutal de la violencia! Recuperado en: http://www.teinteresa.es/espana/Micro-racismo-poder-brutal-sutileza_0_1957604747.html




[1] Activista feminista en constante deconstrucción, intelectual de casa,  mamá de Valentina y Alicia, aún  en busca de legitimación académica primero en Ciencias Sociales, luego en Antropología y ahora en Desarrollo Educativo.
[2] Tal como señala Bermúdez (2011), a partir de 1994 el término coleto no solamente pasó a denominar a las personas de San Cristóbal de las casas con un “origen” español o europeo, sino también pasó a ser una definición para hablar del blanco o mestizo opresor.
[3] Meme hace referencia a ideas, comportamientos o estilos que se extienden culturalmente entre las personas. Acuñado por Richard Dawkings en referencia a lo que es imitado y cuyo significado ha sido trasladado a internet para describir ideas que se viralizan  o que son replicadas de forma masiva a través de las redes sociales, blogs, emails, y pasan de persona a persona de manera explosiva.  Un meme puede ser una frase, una imagen, un video o un concepto más abstracto.

martes, 2 de marzo de 2010

El azote de las hormigas

¡Qué hormiga tan fuerte! Debe ser una muchacha dijo Valentina con voz contundente  cuando sostenía en su pequeña mano de casi seis añotes la lupa que recién habia tomado prestada del buró del cuarto de  la casa de nuestra  tía Lesvia esta tarde, mientras jugábamos en su patio. Esa lupa que antes fue de la abuela y antes de  ella  fue de la bisabuela y que Valentina ha tomado por primera vez, en el pasado  ya había pasado por las manos de mi hermana, de mis primos y mías también  y qué también muchas veces sigilosamente fue tomada de  esa misma habitación, mientras  la abuela componía las macetas del corredor de la casa, mi hermana vigilaba la puerta  y yo  la tomaba de encima del viejo libro de rezos de la abuela. Ahora en manos de Valentina, la pobre lupa, ya un poco maltratada por la vida y el pasar de los años con un espejo roto, aún sigue siendo el azote de las hormigas como antaño, cuando mi hermana y yo la usábamos para probar los ejercicios de los libros de texto, poniéndola entre el sol y el suelo o alguna despistada hormiga que hubiera caído en nuestras manos. Ahora Valentina las investiga con más calma y las ve de cerca, intenta con ella toarlas y en este intento las hormigas perecen bajo la sombra de la lupa. Vale se preoucupa y dice con voz seria: -ahora debemos investigar haia dónde llevan a las heridas. mira:- ahi traen la camilla ya, seguramente el hospital está cerca. Señalando esto con un tono de voz más aliviado y haciendo referencia a un par de ellas que se acercan con un paso lento y cargando sobre sí un trocito de hoja de alguna de las maetas, y otra más cargando a la compañera caída en combate. Vale no quiere perder detalle de este, al parecer ampo de batalla en que se ha convertido la esquena del patío de tía Lesvia. De pronto una voz nombrándola se esucha cerca, es el abuelo que llega con la promesa del helado de la tarde. Vale decide dejar el campo de batalla donde ha estado hasta ese momento inmersa en descubrir qué pasaba con las hormigas; y con la lupa en la mano se marcha ya, seguramente cambiará pronto la lupa por un helado y las hormigas descansarán por un rato, hasta que la  curiosidad vuelva a regresar.

martes, 23 de febrero de 2010

Libros de Texto Gratuitos II

Hola de nuevo, pues aquí estoy en este nuevo oficio de bloguear (haciendo aquí un paréntesis porque aún no me queda claro el concepto, o si lo estoy empleando bien o si de plano me lo saqué de la manga, cosa que tampoco creo que sea así) en fin, en esta ocasión quiero continuar sobre el mismo tema de los libros de texto de los años ochenta aquí en México. Y  este tema  salió porque como les conté   aún conservo mis viejos  libros de texto de la primaria y secundaria y bueno soy algo adicta a los libros sobre todo los viejitos.
 

 Bueno, el chiste es que buscándole mas sobre cómo surgieron estos libros, porque nada surge de la nada,quiero contarles aquí como un pequeño breviario cultural, que resulta que a mediados de los ochenta por ahi de 1985-1986 del siglo pasado,  a la SEP (Secretaría de Educación Pública)se le ocurrió que debía haber nuevas portadas para los libros de primaria, entonces se les ocurrió convocar a un concurso para esto y  finalmente optaron por utilizar en las portadas, imágenes de pinturas de distintas corrientes artísticas, surrealistas, cubistas, impresionistas, muralistas, en fin, creo que un muy buen concepto aunque creo que a nosotros como chavitos de esa época, pues poco importaba si teníamos como portada de ciencias sociales a Rufino Tamayo, o a Alberto Gironella, o si todo esto formaba parte de un nuevo movimiento artístico mexicano  denominado "La Ruptura" es más  muchos recuerdo optaban por decorarlos, o de plano los q no sobrevivían el año, pues vamos, las portadas se esfumaban. Y ahora  realmente estoy maravillada con esas portadas.

También como les platicaba sobre las de Primero y Segundo Grado resulta que el autor de esas portadas es el  uruguayo y  diseñador gráfico  Carlos Palleiro que ya lleva un buen tiempo viviendo en México y que quizá por mi acercamiento a su obra desde pequeñita a través de mis libros de texto, pues ahora que lo he redescubierto me parece que hace cosas muy buenas con gran talento desde luego. He venido autoreconociendo todo esto y retroalimentandome de nuevo, acercándome porque mi enana pronto iniciará este largo largo viaje por los senderos de la enseñanza primaria en este país, tan lleno de historia y cultura pero del que nada o casi nada sabemos o de plano ni nos importa. Y bueno creo que hasta ahi la dejo por hoy. Les comparto por cierto el link de Carlos Palleiro para aquellos que no lo conozcan y para los que ya pues para que lo disfruten.A mi me gustó mucho y también algunas portadas de él que encontré en casa y otras de mis libros de texto.



viernes, 19 de febrero de 2010

2010 el regreso y mi aproximación a los antiguos libros de texto

Febrero  de 2010 y de nueva cuenta estoy retomando este blog iniciado el año pasado con muchos brios y dejado a la buena de dios ( como diría mi abuela) Esta vez con un gélido inicio de año en casi todo el mundo, inicio asi esta entrada, y ustedes se preguntarán qué tiene que ver el inicio de año con los libros de texto, pues bueno, resulta que con el gélido invierno y la entrada del frente frío veintidós al cuernito de México, todos tuvimos que hacer uso de los recursos a mano para entrar en calor, y en casa, hacer uso de la chimenea en desuso que este año ha iniciado llena de calor, y para ello, aparte de la leña, mi padre se dió a la tarea de buscar cuanto estuviera a su alcance para encenderla y por ahí encontró los antiguos libros de texto que llevamos en la escuela mi hermana y yo, y que mi madre hasta la fecha (después de poco más de dos décadas) aún guarda en algún oculto rincón de la casa. Quizá alguno de los que me lee se acordará (si es un ochentero de corazón) de aquellos libros con una muñequita al frente  para niñas y un muñequito para niños. Pues bueno resulta que hojeando este libro que por cierto  me trajo muchos recuerdos de aquellos viejos tiempos cuando  el paso del kinder a la primaria no provocaba tantas expectativas como ahora, ni evaluaciones, entrevistas y mucho menos amontonamientos de padres preocupados y estresados durmiendo hasta  dos días antes en las escuelas primarias para encontrar lugar o bien,  que la entrada implique ante todo tener hermanitos en la escuela o una  recomendación, dónde quedó la idea de la gratuidad de la educación? Bueno, creo que me estoy saliendo un poco del tema, aunque también es el mismo contexto, como iba diciendo, la verdad que fue una retroalimentación y hasta un dejo de nostalgia  al abrir el pobre libro deshojado y toparme con fragmentos de lecturas de Unanumo, de Gabriela Mistral, de Gorostiza, de Cervantes, de García Márquez, Bradburi, Torres Bodet, de Juan José Arreola, de Saint Exupéry, de Julio Cortázar y bueno me puse a pensar, como nos quejabamos en ese tiempo y se decia de lo mal que andaba la educación y viendolo en perspectiva, quizá no sea bueno comparar y  en mi caso no podría hacerlo objetivamente ya que hace años que no abro un libro de texto gratuito, pero por lo poco que sé, no tienen absolutamente nada que ver, y pensar que nos quejabamos, o que muchas veces nos dio flojera leer las maravillas que realmente contenia esos libros, es chistoso que tenemos que crecer tanto para darnos cuenta, en fin, ya les seguiré contando que más voy encontrando con los frentes frios que vienen por ahi. Por ahora los dejo con una lectura maravillosa de Julio Cortazar sobre la lluvia, qué manera de enseñarnos lo que ella es. Saludos a los amigos de Chalco y sus alrededores, ja jaja! perdón un mal chiste :) pero lean lo que sigue sale?




"Aplastamiento de las gotas"

Yo no sé, mira, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo, afuera, tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detras de otro, qué hastio. Ahora aparece una gotita en lo alto del marco de la ventana, se queda temblequeando contra el cielo que la triza en mil brillos apagados, va creciendo y se tambalea, ya va a caer, todavía no se cae. Está prendida con todas las uñas, no quiere caerse y se la ve que se agarra con los dientes mientras le crece la barriga, ya es una gotaza que cuelga majestuosamente y de pronto zup ahi va, plaf, deshecha, nada, una viscosidad en el mármol. Pero las hay que se suicidan y se entregan enseguida, brotan en el maraco y ahi mismo se tiran, me parece ver la vibración del salto, sus piernitas desprendiéndose y el grito que las emborracha en esa nada del caer y aniquilarse. Tristes gotas, redondas inocentes gotas. Adiós gotas. Adios.

Julio Cortázar. Libro de Lecturas de Segundo Año. 1985 SEP.



domingo, 1 de febrero de 2009

Lejanías: Historias con ironía de amor y desamor al límite de las fronteras




Lejanias, editada por UNICACH es la segunda novela de Gabriel Hernández García (Tapachula, Chiapas, 1957) (quien amablemente me prestó su libro), ha sido un encuentro divertido y distinto de lo que esperaba de la novela. Gabriel, nacido en la denominada frontera sur de México, conocedor de ella y con un estilo muy a su estilo (lleno de sarcasmo e ironía que me hizo disfrutar muchísimo), plasma una historia que sucede todos los días en esta región del mundo que puede ser como cualquier otra región frontera. Gabriel se adentra en la psiquis de los personajes: José y Alcira y a través de ellos nos muestra parte de ese mundo invisible y visible a la vez, en la precariedad, en el dolor, en esa cotidianeidad olvidada por muchos, negada por otros y vivida por miles, la visión de la viajera: Alcira, que representa y encarna a mujeres que emprenden ese largo viaje. En ocasiones como compañeras, acompañantes, pero en muchos casos por ese afán de salir, crecer, ser libres, y en ocasiones en eso va implicito el abandono, la desolación, el engaño. Aunado a ello se encuentra el idilio de la pareja, el tema recurrente el amor claro está, pero desde la mirada del autor que parece meterse dentro de Alcira y dejarse guiar por ella, el final algo inesperado y en el medio muchas peripecias que parecieran realidades sacadas de la imaginación del autor, aunque más bien el autor las ha sacado de realidades. Para aquellos que pasan por aquí espero que tengan la oportunidad de leer este libro, y bueno aqui la dejo y con esto regreso a este blog. Saludos





miércoles, 21 de enero de 2009

Entre Gaza, la solidaridad y la milonga de un moro judío




Tras varios días de un incesante ataque del ejército israelí hacia la franja de Gaza, una aparente calma y un recuento de los daños, queda la visión de devastación, dolor, más odio ante los inminentes crímenes de guerra y leza humanidad cometidos ahi, la violación a las normas de Derecho Internacional y humanitario. No hay mucho más que decir, solo tratar de levantar la voz desde abajo para hacer conciencia de lo que pasa alrededor y del dolor y sufrimiento de otros que al final somos los mismos en todas partes, los más, los que sufrimos.
Y bueno para esto me he encontrado desde los desplantes de Hugo Chávez, pasando por Evo, y las distintas voces de miles desde la otra visión de otro mundo posible, con pancartas y pintas hasta en mi propio pueblo como la que les dejo hoy y también por otro lado "la milonga del moro judío que vive con los cristianos" canción del cantautor uruguayo Jorge Drexler, (que para quienes aún no lo descubren y nombran tiene unas canciones fenomenales y esta no es la excepción). En coautoría con Chico Sánchez Ferlosio del disco Eco (2004) crean este poema que viene a la medida para recordarnos que no importa nuestro origen, creencia, status o lo que a ustedes se les antoje, finalmente en las guerras no hay más que dolor y vidas que se vuelan, y ante nuevos nacionalismos y fascismos vale más cualquier quimera que un trozo de tela triste, bueno ahi les dejo una fotito de una pared de este pueblo, la letra de la milonga yun link del video porque no pude subirle, jeje, ya iré aprendiendo más de estos trucos. Saludos.


Por cada muro un lamento

en Jerusalén la dorada

y mil vidas malgastadas

por cada mandamiento

Yo soy polvo de tu viento

y aunque sangro de tu herida,

y cada piedra querida

guarda mi amor más profundo,

no hay una piedar en el mundo

que valga lo que una vida.

Yo soy un moro judío

que vive con los cristianos,

no sé qué Dios es el mío

ni culáles son mis hermanos.

No hay muerto que no me duela,

no hay un bando ganador,

no hay nada más que dolor

y otra vida que se vuela.

La guerra es muy mala esecuela

no importa el disfraz que viste

perdonen que no me aliste

bajo ninguna bandera,

vale más cualquier quimera

que un trozo de tela triste.

Yo soy un moro judío

que vive con los cristianos,

no sé que Dios es el mío

ni cuales son mis hermanos.

Y a nadie le dí permiso

para matar en minombre,

un hombre no es más que un hombre

y si hay Dios, asi lo quiso.

El msimo suelo que piso

seguirá, yo me habré ido;

rumbo también del olvido

no hay doctrina que no vaya,

y no hay pueblo que no se haya

creído el pueblo elegido.

Yo soy un moro judío

que vive con los cristianos,

no sé que Dios es el mío

ni cuales son mis hermanos.